|
¿Que tal te va? ¿Que tal te fue? ¿Que tal te ha ido? Tanto tiempo sin saber de ti, si he de ser sincero te eché de menos en el tiempo perdido, como sabes siempre rompiste la calma cuando no te miré, cuando no vi tus caderas moviéndose al ritmo de unas notas simples del tiempo, extrañe ver tus pechos al viento en las mañanas frías y el olor a manzana de tu piel recién bañada, extrañé tus pies de porcelana caminando en tacones de sueños, añoré el frió de tus manos y las tiernas cuchillas de tus uñas jugando con mi espalda y revolviendo mi cabello (cuando este aun existía), hoy añoro como siempre tus palabras amorosas cuando la vida me rompía la madre como a un chiquillo a quien se le va su pelota detrás de una barda inmensa, evidentemente la vida nos ha cambiado, pero mi amor por ti permanece, lo guardé en el ropero en donde se conservan tus cosas olvidadas, el cepillo viejo de la abuela, tu mascada verde con flores amarillas, ese par de medias color humo que jamás usaste, tu libro de cuentos de León Felipe y la copia de las llaves de la casa de tus padres, en fin mi botín de recuerdos que por la prisa y el enojo tu olvidaste en casa, para fortuna mía, tus cosas se convirtieron en la reliquia perfecta para un amor agonizante, pero yo lo cuidé por si acaso algo se ofrecía, te amé, te amo y te amaría, si algún día te veo en algún sitio procuraré ser honesto y decirte que te extraño más de lo que nunca te dije y te amo más de lo que nunca supe.
Herminio Copado
alias "el otro yo"
|